Mientras un hombre de Dios dormía, de madrugada lo despiertaron ruidos en la esquina de su casa. Se levanta y busca una lámpara para ver qué sucede. Con asombro, nota que se mueve algo y observa que es Satanás. Entonces dice:
—¡Ah, eres tú! puedo seguir durmiendo—, y se volvió a dormir.
Si Dios está con nosotros, nada hay que temer, ni siquiera al mismo diablo. —SG
Fondo:
Blanco —
Gris